Don Juan Francisco Melgar, coleccionista de antiguedades, músico y escultor. Una estampa cuscatleca.
(Texto: Lissette Chávez/fotos: Guadalupe Mira)
El sol de la mañana calienta el aire, que se convierte en brisa suave y recorre la carretera que conduce hacia la colonia Guadalupe, en el municipio de Santo Tomas, departamento de San Salvador, donde se encuentra la peculiar casa de Don Juan Francisco Melgar, músico y escultor, quien tiene 70 años, de los cuales 51 ha dedicado a coleccionar diversas figuras.
Su historia se ve reflejada en cada uno de los objetos de diferentes épocas que a lo largo de su vida ha reunido. Don Juan Francisco asegura que desde que tenía 19 años descubrió su interés por buscar piezas que tuvieran algún valor en la historia del país. “Desde 1959, empecé a recolectar varios objetos y todo porque me gusta, siempre me ha gustado”
La visita a la pintoresca casa de “Don Melgar” como es conocido, advertía, una inquietante curiosidad por descubrir las piezas de colección que a lo largo de su vida ha reunido con una gran paciencia.
De esta manera, un hombre con semblante sencillo y amable nos invita a conocer su casa, su buen humor ha despertado el interés por saber de las famosas figuras de su colección.
A la entrada de la casa de Juan Francisco Melgar, una curiosa rueda adornada con incrustaciones de hierro, en forma de puerta. “Es el cincho de tranvía, el primer carruaje que había de la garita por la 5 de noviembre hasta san Jacinto y se compone de 7 acordes musicales, para adornar”. Cuenta Don Melgar.
Como dice la frase en la foto, el hogar de Don Francisco tiene el corazón musical, como su peculiar dueño.
Es impresionante admirar desde cualquier rincón de la casa cientos de objetos encontrados en diferentes partes del país, y conocer ciertos utensilios que se usaban antes, y solo sus nombres, nos remiten a tiempos misteriosos y pasados, donde se mezclan la cultura e historias fabulosas de El Salvador.
Uno de los instrumentos de colección, una tuba antigua.
La alegría de Don Melgar por cada una de sus piezas es evidente y no puede evitar emocionarse al contar una leyenda de cada una de las figuras coleccionadas, “Este lo encontré en el Cantón Las Flores, de San Martín”, al referirse a un trofeo. “Antes que no habían trofeos dorados como los que hoy presentan, se hacían trofeos de estos, hechos de tuercas.”
A cada instrumento encontrado y agregado a su colección él añade un detalle extra para volverlo más especial “Yo le puse una campanita a este trofeo, para cuando esté enfermo, me servirá para pedir la comida”, dijo entre sonrisas Don Melgar.

El tiene un don especial para dar un toque de ingenio a cada instrumento que llega a sus manos. Lo cierto es que cada objeto perfectamente guardado y rediseñado por el escultor, se vuelven verdaderas obras de arte y especiales que logran atraer la atención de cada visitante.
Durante la estancia en la casa de Juan Francisco Melgar es necesario admirar y no perder ningún detalle de cada uno de los cuadros que adornan las paredes, así como las fuentes de agua que ha elaborado con grava y piedra volcánica.
Así mismo, no es extraño observar en su peculiar hogar objetos artísticos propios de los indígenas, tal como el “Teponahuaste”, el “Guiro” hecho de vara de bambú o el “timbalo”, instrumento autóctono usado para la música.
Entre sus piezas de colección encontramos instrumentos musicales de todo tipo y tamaño, botellas, máscaras, cruces, bastones, herraduras, imanes, cuadros, piedras del volcán de San Miguel, San Vicente y figuras de madera de toda variedad y estilo.Posiblemente existan muchos coleccionistas, pero pocos con la pasión que Juan Francisco Melgar entrega a su colección.
FANTASTICAS FRASES DE COLECCION
Hay millones de personas que se dedican a coleccionar desde tarjetas, libros, monedas, piezas de arte, y hasta cualquier objeto que tenga alguna relación con la historia, Don Melgar, es uno de ellos, colecciona objetos curiosos del país; y a cada instrumento agrega su toque único y personal.
Pero su peculiar colección también está compuesta de letreros con frases populares y divertidas como “disculpe boca abierta, soy la cabeza de una cabra muerta”; “Cuando el destino nos canse nos comeremos unos a otros”; “Político mi guayaba, tu hueso”; “No soy santo para que me alaben, ni diablo para que me desprecien, ¡Lo que soy eso soy!”.Don Melgar es amante de las frases, “Me gusta todo tipo de frase que contenga un mensaje”. Para él las frases son una clara forma de expresar sus sentimientos y su opinión. Este tipo de obras como la que ejecuta “Don Melgar” merecen ser imitadas y apoyadas.








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